Reflexiones de este mundo agitado

Ahora que cayo, se pasa a saber algo más, no queda claro donde fue a descansar, unos dicen que fue al fondo del mar, se desconoce su último paradero, unos pocos son los que saben los detalles.Ahora las cadenas de noticias, nos cuentan de la mansión en Pakistán, de cuanto puede costar, de su construcción y de que no tenía todas las comodidades, parece que en ese pequeño pueblo, no abundan las mujeres.Pasa lo mismo con los protagonistas de la boda real, enseguida pasamos a conocer todo de la vida de los novios, de cómo se conocieron de su relación, de cómo eran en su pasado, de todo lo que pueden averiguar los reporteros.De los detalles del desfile aquel donde él la vio y de cómo ella es con sus amigos y familiares.Y entonces la muerte encontró al guerrillero, ahora todos piensan en las posibles represalias y no descuidan detalles.Por el casco del soldado, donde se encontraba ese pequeño dispositivo, las autoridades de la Casa Blanca, no se perdían detalles del operativo, luego informarían al mundo.Todavía quedan ecos, de los acontecimientos y no quieren divulgar mucho más.Luego de una larga investigación, dieron con el terrorista, y la cámara, mostró el operativo a los poderosos, estos ven y callan.Aportan poca información a la gente, eso tiene su causa, ya se esta hablando de la producción que prepara Hollywood, entonces todos tenemos que esperar admirar dicha película, que seguro tendrá todos los detalles de tan mentado acontecimiento.Sin duda todos esperaremos con ansias, este testimonio de la sociedad Norteamérica, queriendo saber donde quedo el cuerpo de Bin Laden y cuanto resistió.Así es, en estos tiempos modernos, donde la información nos bombardea, ya hay tema para una nuevo film, poco se habla de Ernesto Sábato.De esta manera, las cosas se van ordenando en el mundo, la tan pretendida justicia va llegando, ahora que contamos con un nuevo santo, seguro todo va ir mejor.
Tag: librosLuchas en los desiertos brasileros

El ataque sigue su marcha, los soldados buscan penetrar en la defensa de los yagunzos.La defensa apela a todos los recursos y también les tiran hormigas y serpientes a los soldados brasileros.Hace un tiempo, que muchas personas llegaron a Canudos, siguiendo al Consejero, muchas personas pobres, bandidos y otros, hombres y mujeres, que formaron una comunidad religiosa.Hasta que los poderosos prostestaron y la política pasó a ocuparse del asunto, los hacendados no pudieron permitir que esta gente se estableciera en Canudos.Y allá fueron llegando, soldados, regimientos, que fueron expulsados por esta gente que no permitió que los desalojaran.Ahora hace tiempo que están peleando, ya ha habido muchas muertes, los soldados quieren quebrar las ultimas defensas del enemigo.En el momento en que no hay avances, y todos sufren la guerra, llegan los refuerzos.Los brasileros pobres, ya no tienen que comer, están muy flacos y todos dispuestos a defender hasta el último bastión.Los soldados avanzan, van pudiendo con la comunidad de Canudos, van quedando pocos y se aglutinan en lo que va quedando de la ciudad, la van destruyendo, paraQue sus escombros, sirvan de resguardo.Mientras algunos escapan, para contar la tragedia .el Consejero muere, sus hombres siguen peleando y cuando unos se quieren rendir, aparecen las balas.Los soldados, entran y vencen, los caídos son mucho.Mientras algunos Ángeles, se llevan unos cuerpos que no aparecen, cuenta una viejita, los soldados quieren saber cuantos eran, esos bravos que defendían sus tierras, que no querían volver a ser esclavos.Poco queda de esas luchas, apenas un periodista que quiere difundir los hechos.Estas luchas son parte de una novela de Vargas Llosa, ese peruano, que se ha llevado un premio importante y ha estado en la feria del libro de Buenos Aires y también en Montevideo.La novela es “La guerra del fin del mundo” y relata, esos hechos curiosos y violentos que se dieron en Brasil, más allá de Bahía, donde muchos dejaron sus vidas, por aquellos que creían, que sentían que debía pasar.
Tag: librosLa historia de un ángel

Una reportera de una revista de frivolidades, es enviada por su jefe a cubrir un hecho algo raro. La aparición de un ángel en una barriada muy pobre.Es entonces que a regañadientes la mujer sube el cerro, para llegar al ángel y conseguir su cometido.Esta es una novela de la colombiana Laura Restrepo, “Dulce compañía”.De esta manera la mujer se mezcla entre la gente y conoce a personajes muy particulares, mientras trata de dar con el ángel, conoce a un niño que la ayudara en sus recorridos.Hasta que da con el ángel y algo extraño sucede, entonces es que ella, decide involucrarse en los acontecimientos que tienen que ver con ese extraño ser.Muchos quieren al ángel, todos tiran de él, la periodista se interesa por él y llama a su amiga, para que lo ayude.Esta mujer, psicóloga, le hace unos estudios y luego el ángel desaparece, a cumplir con su misión.La reportera, cada vez, quiere saber más y se pone a investigar el pasado del misterioso personaje, ella nos dice que quiso encontrar el cielo y fue a parar al infierno.El ángel, abandona la clínica, se mezcla con la gente y desaparece.Aquel personaje, ya no esta, la mujer queda sola, otra vez, hasta que alguien avisa que esta por llegar.El ángel, dejo su marca y la reportera, ahora tiene una hija y sigue subiendo a Galilea, el barrio donde conoció a tanta gente, donde se encuentra la familia de su hija.
Tag: librosUn ómnibus muy particular

Entonces es cuando comienza a cantar, sin acompañamiento musical, aquel famoso poema de Benedetti que ha sido musicalizado, en estos momentos no me acuerdo por quien.Y es ahí donde se produce el problema, el hombre canta : en la calle codo a codo somos mucho más que dos y el Peti ,que sigue insistiendo ,mientras el hombre se baña ,me imagino toda su familia, atrás de la puerta para que atienda a Peti, seguro que esta vez, el hombre no cantaba debajo de la lluvia.Mientras el hombre del gorro, seguía con Mario, allá en el fondo.Los de adelante teníamos la suerte de tener la radio cerca, mientras los del fondo, accedían a un poco más de cultura, en el medio del transporte todo se juntaba y la pareja del poema, ya eran mucho más que dos, eran una multitud, que tenían un problema inmenso, que un conductor, que no era del ómnibus, este era un conductor de radio, que andaba buscando solucionar los problemas de las personas, eso sí este Quijote, andaba sin lanza y sin compañero.Es en ese momento se produjo el milagro, el chofer procedió como debía y apago su radio, respetando el canto del artista, que desplegaba en nuestros oídos aquella letra fabulosa, para las parejas, colaborando con la cultura popular y permitiendo que todos disfruten del poema y por ende se desprendan luego de algunas monedas en pos del artista.La señora que esta sentada al lado, suspira, más tranquila, de que la radio ya no forma parte del transporte colectivo, ahora todos escuchamos al cantor y revivimos ese poema tan conocido.Hasta que una señora, que esta sentada a las espaldas del chofer, frente a nosotros, lanza su queja, tenía razón, de que no podía escuchar como termina aquella tragedia de Peti, si el hombre cedió y fue a salir en el programa, luego de su baño.Otra vez, una sonrisa, que aparece en mi rostro, era una queja valida, pero no podía decir nada, ya que mi vecina, estaba más tranquila.Lamentablemente tuve que bajarme, sin saber que pasaba con aquel hombre que tenía problemas familiares, por lo menos era limpio, al dedicarse a su baño en momentos complicados, tal vez meditaba sus problemas, bajo la ducha.Fue así que me dirigí a la puerta del colectivo, para bajarme en mi parada, con el canto de fondo del artista callejero, por suerte la mujer guarda, estaba más tranquila, ya que su maquina funcionaba bien y largaba el boleto que ella le tecleaba.Cuando iba caminando por la vereda hacia mi destino, recordé a los antiguos guardas, que usaban aquella gorra con visera y a los cuales les colgaba de su muñeca, aquella maquinita tan particular que contenía los diferentes boletos, que te podía ofrecer.
Tag: librosUn ómnibus muy particular (2 Parte)

Las personas suben y hacen uso de este fabuloso colectivo, que avanza hacia su destino.En un pequeño tramo, la principal característica es el reconocido celular, ese que siempre están en las manos de la gente, cuando no esta en los estuches que cuelgan de los cinturones o apretados a las orejas, muchos conversan y no paran de hablar, otros más callados, toman mate y lo que no puede faltar en estos casos es la voz del famoso conductor de programas, Peti, que quiere hablar con alguien que no responde, pero si escucha, sus familiares lo confirman.El Peti, se las ve feas, habla con todos, la madre, la mujer, el hermano y no me acuerdo quien más, pero no había caso este hombre, no le responde y el problema no se arregla y solo se sentía la voz del Peti, queriendo convencer al hombre de que lo atienda, pero no había caso.Vos que también tenés hijos, le decía Peti y más explicaciones para que aquel hombre, llegara al micrófono, el Peti, que hacia gala de toda su verborragia, pero no cabían dudas, ese hombre no quería esa solución radial. El viaje transcurría como siempre, con ese andar lento y que cada tanto se detiene, para conseguir más pasaje, o permitir que alguien llegue a su destino. No pasaba nada más, cuando la señora que esta al lado, me comenta sobre la radio y yo que no tenía muchas ganas de conversar, ya que no me había gustado que me pasara por arriba, cuando reclamo su boleto.Pero tenía razón, a mi tampoco me gustan esos programas, donde la gente participa y cuenta sus problemas y muchas veces se arreglan, todos se enteran de sus cosas.Eso no me gusta, pero pensándolo bien, algunas relaciones se arreglan, hacen un bien a la sociedad, son como una especie de Don Quijote, arreglando entuertos, lo que no me convence es que se ventilen sus cosas por la radio.Bueno, el programa está, la gente lo escucha, así que tal vez, algunos necesiten ser populares y contar sus cosas para salir del pozo y arreglarse con su pareja que lo engaño, lo abandono o vaya a saber que les paso.El Peti, hombre con muchos fans y muy popular, esta ahí pronto para el dialogo, colaborando con las personas afectadas con semejante problema, habla con uno y luego con el otro, para luego juntar las partes, todo psicología moderna, mucha paciencia para las parejas modernas, que siempre necesitan esa cuota de popularidad para seguir funcionando.Entonces la señora, que se ve, tenía ganas de conversar, acertadamente me planteaba su queja con respecto al programa radial.Y luego siguió, con otras cosas, me comentaba de aquellas personas que suben al transporte, con el celular en la oreja y hablando a los gritos, no hay caso todos buscamos no pasar desapercibidos, todos queremos fama y ser descubierto por otros.Tenía razón la señora, y yo que no quería darle conversación, entonces le contestaba con monosílabos, mientras ponía una de mis orejas, en saber como terminaba aquella tragedia de la radio.No había caso, el famoso Peti había sacado toda su artillería y el hombre no quería hablar, todos los familiares intervenían y nada, parece que a aquel hombre no le gustaba ventilar sus problemas y había decidido, continuar con su vida.No podía ser , todo un acontecimiento, alguien que le decía que no al famoso Peti, bueno en realidad ni no le dijo nada, los que hablaban eran su madre y su hermano, que eran los que le comunicaban a Peti, los movimientos de este y sus negativas a conversar.Entonces subió un personaje, que me llamo la atención, un hombre alto y con un sombrero ,se parecía a mi tío Roberto, que en todo momento del año, usa ese gorro al estilo Gardel.Tal vez me recordó a mi tío, que hace mucho no lo veo, al estar cerca de la guarda, tenía un mejor panorama para observar a los que llegaban a pagar su boleto, pero eso me sonó raro, ese hombre saluda a la mujer guarda y luego no paga su boleto y avanza por el pasillo, mientras todos los pasajeros que compartimos el ómnibus, queremos saber que pasa con el relajo de la radio.(continuará)
Tag: librosUn ómnibus muy particular

La parada estaba llena, el lugar ya no alcanza para que la gente se junte a esperar su transporte preferido, el kiosco y las nuevas construcciones, invaden la esquina y no dejan espacio para las personas, no queda duda que este cruce sigue siendo muy transitado, de mucho movimiento.Como casi siempre quedo para el final, para ascender al ómnibus, al final subo y espero mi turno para pagar mi boleto, es ahí cuando veo que el guarda, es una mujer, socorro, nos invaden por todos lados, no me gusta su cara, aquí hay problemas, pensé.El chofer, este si es hombre, por suerte, tenía la radio bastante fuerte y escuchaba al popular Peti, ese que muchas veces, se dedica a arreglar los problemas de las parejas.Al quedar algo despejado de personas mi camino, hacia la mujer guarda, me dirijo hacia ella, para proceder con las normas y es entonces, que me detengo y observo como ella, le explica a una mujer, que no podía cobrarle el boleto, que no había forma, con un léxico, bastante molesta, ya que su máquina no andaba.Parecía que en ese transporte, se instalaban los problemas, y la guarda, le explicaba que no le podía cobrar el boleto, que de ninguna manera le podía cobrar el boleto y la mujer que lo quería pagar y entonces había que esperar que llegara el auxilio para aquella mujer, encargada de distribuir los boletos, pudiera cumplir con sus labores, ya esbozaba yo, una sonrisa en mi rostro, soñando con un viaje gratis.Mientras el Peti, seguía hablando con la mujer y estaba dispuesto a arreglar ese entuerto, parecía algo complicado y un cumpleaños de quince estaba en el medio, una pelea grande en la familia.Entonces, quedan libre, los asientos cerca de la guarda, es así que decido establecer mi cuerpo allí, cerca de la guarda, para que en el momento que se arregle la bendita maquina que te ofrece el boleto, pueda pagar mi viaje y disfrutar del mismo.Casi en seguida, ella pregunta quien debe su boleto, sin dejar pasar un instante, aparezco yo, levanto mi mano, le alcanzo el dinero correspondiente y le pido el boleto que necesito, ella aprieta el botón correspondiente y salen dos boletos, todo el ómnibus supo de la tragedia, ya eran dos las que llevábamos a bordo, la de la maquina de los boletos y la de Peti, en la radio, así no se puede vivir.Mientras tanto, este particular servicio de pasajeros, seguía su camino, esperando que las cosas funcionen. Los dos boletos solo fueron para mí, ella se dedica a eliminar uno, me comenta que sino luego se lo cobran, pero por suerte las cosas se arreglan y todos los que no tenían boletos, proceden a regularizar su situación. Como siempre pasa, cuando el auxilio llega, el hombre que sube a arreglar el problema de los boletos, ya todo esta arreglado, la maquina estaba más tranquila y respondía a las ordenes de la guarda, ahora tengo a dos señoras sentadas cerca mío.A una le ayudo con su boleto, se lo alcanzo ,ya que ella esta sentada lejos de la guarda ,pero la otra ,me pasa por arriba para llegar hasta sacar su boleto y llegar hasta esa mujer, que ahora más tranquila, cumple con su deber de otorgar ese comprobante, que uno necesita para permanece en tan sagrado lugar. (continuará)
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