No impact man, Colin Beavan
Las aventuras de un progre con complejo de culpa que intenta salvar el planeta.
Un año en Nueva York sin electricidad, ni papel higiénico. ¿De verdad piensas que el consumismo da la felicidad?Un progre con complejo de culpa estalla, se niega a consumir nada envasado en plástico, se convierte a lo orgánico, se vuelve un nazi de la bici, desenchufa los plomos, recicla sus excrementos como abono, y en general se transforma en un lunático abraza-árboles que pretende salvar a los osos polares y el resto del planeta de la catástrofe medioambiental, arrastrando por el camino a su niña de dos años y a su esposa adicta a Prada y a los hoteles de cinco estrellas.
«Desde hace casi un año, tratamos de sobrevivir en plena ciudad sin causar ningún impacto neto al medioambiente. Eso significa generar el mínimo de basura (así que nada de comida para llevar), no emitir dióxido de carbono (nada de conducir ni subirse a un avión), no verter toxinas en el agua (nada de detergente). Y, a la vez, hay que compensar el impacto que no conseguimos evitar (por ejemplo, plantando árboles). Ni hablar de ascensores, ni de metro, ni de comprar productos envasados, ni de plástico, ni de aire acondicionado, ni de tele, ni de papel higiénico» (Colin Beavan, The New York Times).
Colin Beavan es doctor en Física aplicada por la Universidad de Liverpool. Ha colaborado con publicaciones como The Atlantic Monthly, Esquire, Mens’ Journal, Mens’ Health, Glamour o Cosmopolitan. Autor de Huellas dactilares (Alba, 2003) y Operation Jedburgh (2006), su obra se ha traducido a una decena de idiomas. Vive en Nueva York con su esposa Michelle Conlin y su hija, Isabella. Escribe regularmente en su blog NoImpactMan.com: 4000 páginas vistas y 2500 visitantes diarios. Más de 8500 suscriptores. 1,3 millones de visitas en año y medio.
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Que opinasi de este libro??esta bien??..por cierto sabeis algo de Yisel Charboneau? he leído sobre ella y esta señorita además de ser una
desvergonzada arremete sin freno contra los valores políticos, o
contra los toros, que si sufren o que si no sufren, y escenas de
prácticas sexules en el interior de una parroquia. Creo que tal tipo
de libros no debería existir, pues se burla el autor, por llamarlo de
alguna manera, de la institución monárquica y como Iñaki Gabilondo en
sus noticias distorsiona la realidad utilizando algunos caso de
pedofilia que se han dado en algunas parroquias para meter a todos en
el mismo saco como hace José Saramago con su nueva novela Caín, ¿qué
tienes que ver la trama Gürtel con la Iglesia? ¿O el terrorismo con
Amenabar?