Las obras de Enrique Vila-Matas
Cuando uno se olvida del argumento la literatura se transforma en una apasionante aventura. Lejos del planteamiento, nudo y desenlace hay mucha vida por descubrir, quiero decir mucha ficción y mucha realidad, mucha poesía, mucho ensayo, mucho de todo.
En la página de Vila-Matas podemos aprender mucho de todo esto. Su literatura está en esa línea de búsqueda y eso es lo que realmente, ficticiamente quería decir, la hace atractiva.
Aquí dejo las reseñas de sus obras, hechas, creo, por él mismo:
MUJER EN EL ESPEJO CONTEMPLANDO EL PAISAJE
Breve novela escrita cuando era soldado español colonialista –servicio militar obligado- en el norte de África. La escribí por las tardes en la trastienda de un colmado del regimiento de artillería, sin ánimo de publicarla, sólo por no perder el tiempo. Mi sorpresa fue que, a mi regreso a Barcelona, Beatriz de Moura la leyó y me propuso que la publicara. ¿Qué era Mujer en el espejo? Que yo sepa, esa novela, que es una sola frase ininterrumpida, sólo la leyó Héctor Biancotti, que me dijo que era “un ejercicio de estilo”.
LA ASESINA ILUSTRADA Página de LA ASESINA ILUSTRADA
Breve novela escrita en la buhardilla que me alquiló Marguerite Duras en París. En mi reciente libro, París no se acaba nunca, cuento cómo la escribí. Se trata de un librito que pretende asesinar a todo aquel que lo lee. Un libro bien educado, amable y de muy buen gusto.
AL SUR DE LOS PÁRPADOS
En el largo invierno de 1978 me dediqué a contar, ya instalado en mi casa de la Travesía del Mal de Barcelona, la historia del aprendizaje de un escritor. Aunque la novela es pedante e insoportable, me fue muy útil trabajar en ella porque aprendí precisamente aquello que aprendía mi escritor, es decir, que aprendí a escribir. Hace años que ando prohibiendo que alguien la lea.
NUNCA VOY AL CINE
Cuentos breves y libro también breve, escrito ente Mallorca y Barcelona, con la idea más bien ingenua de averiguar cuáles eran los temas que me preocupaban como autor literario. El título del libro acabó condicionando mi vida entera, ya que desde entonces, por temor a ser descubierto, nunca voy al cine en los lugares donde me conocen. A veces me paso años sin ver una película.
IMPOSTURA
Buena historia basada en hechos reales que sucedieron en Italia y que yo trasladé a Barcelona, historia algo desaprovechada por mi impericia juvenil. De cómo un pobre ladrón de tumbas se hace pasar por un escritor desaparecido, con el visto bueno de la viuda. Desde entonces, el misterio de nuestra verdadera identidad personal es uno de mis temas preferidos, según los críticos.
HISTORIA ABREVIADA DE LA LITERATURA PORTÁTIL
Intento (prematuro para la España de aquellos días en los que la literatura era más apelmazadamente realista que nunca) de mezclar ensayo y ficción radical. En el periódico El País fue liquidada con unas palabras demoledoras: “Se nota que el autor veranea en Cadaqués”. Hoy en día, Marcel Duchamp y sus máquinas solteras son algo más conocidos en los medios culturales españoles y a veces en las novelas de ese país hasta encontramos personajes de la vida real protagonizando ficciones [+]
UNA CASA PARA SIEMPRE
Novela y libro de relatos a la vez, este libro cuenta el drama de un ventrílocuo que tiene voz propia, esa virtud que es tan buscada y apreciada por muchos escritores y que, por razones obvias, para el ventrílocuo es un verdadero contratiempo. Detrás de todo ese libro se encontraba la constante preocupación –por primera vez en mi vida – en torno a la estructura que requería la construcción de toda novela. Fue vapuleada por dos insignes y olvidables críticos españoles. Uno de ellos llegó a decir que no debería ni haberla publicado. Al cabo de unos meses, fue el único libro español, junto a otro de Javier Marías, seleccionado en Francia como uno de los mejores que se habían traducido al francés aquel año. Eso me decidió a aplicarme a mí mismo la ley de extranjería y dejé de ser un escritor español.
SUICIDIOS EJEMPLARES
Libro unitario de relatos en torno al tema del suicidio. Precedente claro de Bartleby y compañía en cuanto a narrar historias de personas que se retiran de una actividad. Lo escribí para indagar cuáles eran mis relaciones con la vida y con la muerte, sobre todo con esta última, puesto que desde la ventana de mi sexto piso se ofrecía fácil la posibilidad del vuelo. Recuerdo que mientras trazaba las historias de ese conjunto de relatos, teniendo en cuenta que me identifico siempre con los personajes del libro que ando en aquel momento escribiendo, sentía un cierto temor a probar mis alas y matarme.
EL VIAJERO MÁS LENTO
Primero de mis libros de ensayos literarios. Contiene hazañas como mi falsa entrevista a Marlon Brando y modestas osadías como una entrevista verdadera con Salvador Dalí, que siempre (a pesar de las fotografías que lo demuestran) ha sido injustamente considerada como falsa. Para mí, leer hoy en día alguna de las páginas de ese libro es comprobar que, en efecto, como diría Lichtenberg, yo entonces me movía tan despacio como un minutero entre una multitud de secunderos.
HIJOS SIN HIJOS Más HIJOS SIN HIJOS
En la línea de los personajes suicidas de mi anterior libro de cuentos, los héroes de este nuevo conjunto de relatos eran hijos sin hijos, es decir, personas de las que puede hoy en día seguir diciéndose de ellas que no desean descendencia alguna, seres a los que su propia naturaleza aleja de la sociedad y que, en contra de lo que pueda pensarse, no necesitan ninguna ayuda, pues si quieren seguir siendo de verdad sólo pueden alimentarse de sí mismos. Son seres que parecen sintonizar con lo que escribiera Kafka en su Diario, agosto de 1914: “Hoy Alemania ha declarado la guerra a Rusia. Por la tarde fui a nadar”.
RECUERDOS INVENTADOS
En mi primer viaje a Venezuela, en 1992, me propusieron editar en los países del llamado Pacto Andino –Colombia, Venezuela y Perú- una antología de mis cuentos. Me lo propuso una editorial de Caracas y me gustó la idea. Al comentarle este proyecto a Herralde, mi editor en Barcelona, me dijo que estaría interesado en publicar también ese libro que recogería cuentos procedentes de diversos volúmenes de relatos míos (Nunca voy al cine, Suicidios ejemplares, Hijos sin hijos) y algún que otro inédito (en concreto, los cuentos Por un viejo sendero chino y La vendedora de biblias).
Al final, el proyecto andino no tiró adelante. Creo que el editor venezolano se molestó conmigo por haberle llamado “bigotudo” en una fiesta en Bogotá. Pero sí siguió adelante en Anagrama y se publicó en 1994. Contiene el relato Nunca voy al cine, una rareza que durante un tiempo sólo era posible encontrar en este libro (después también en la antología del cuento español del siglo veinte, de José María Merino, en Alfaguara). Y el relato La vendedora de biblias provocó un incidente callejero con un susceptible vendedor de biblias que se sintió aludido. Fue la primera vez que tuve la sensación de que era leído por más gente de la que pensaba.
Recuerdos inventados lleva como subtítulo Primera antología personal, y eso siempre me recuerda que ya empieza a ser hora de que ponga en marcha una segunda antología personal del mismo estilo.
EL TRAJE DE LOS DOMINGOS
Segunda colección de artículos y ensayos, en este libro hay algunas páginas en las que puede apreciarse hasta qué punto era un escritor de disciplina shandy, un acendrado crítico literario, un prologuista de almas amigas y un columnista dominical desesperado.
LEJOS DE VERACRUZ
De cómo bajo la luna exagerada de Veracruz me encontré con Rosita Boom Boom Romero, que ordenó matar a mi hermano, y de cómo confundí al asesino con Dios y de cómo Sergio Pitol me ayudó a salir del enredo. México visto como una metáfora personal de la fiesta y de la desesperación.
EXTRAÑA FORMA DE VIDA Página de EXTRAÑA FORMA DE VIDA
Encontré el título del libro en el aeropuerto de Lisboa al ver un disco con un fado de Amalia Rodríguez que se llamaba Estranha forma de vida. Me enamoró no exactamente el título sino la belleza de Amalia. Y en mi ciudad encontré la historia que iba a contar: la de un barcelonés dividido entre dos amores y entre dos actividades parecidas, la de escritor y la de espía. Recuerdo que, escribiendo ese libro, acabé transformándome en una especie de Fernando Pessoa del barrio de Gràcia de Barcelona. Escribir o la única forma interesante de estar en el mundo, extraña forma de vida.
PARA ACABAR CON LOS NÚMEROS REDONDOS
Contra la manía de los suplementos literarios de celebrar con cifras redondas los aniversarios de escritores que son generalmente mediocridades y que de pronto ocupan el espacio que debería estar destinado a los escritores que están vivos y enfrascados en la aventura de una obra peligrosa que no merece la atención suficiente o a los que, estando muertos, demuestran estar muy vivos al resistirse a cumplir años.
EL VIAJE VERTICAL
Mi primer viaje a la isla de Madeira en 1998 fue iniciático y deslumbrante. Asistí impávido a una serie de conferencias en portugués en torno a la existencia de la Atlántida. Poesía pura. A lo que habría que añadir que, por problemas con el idioma, entendía sólo la mitad de lo que decían y la otra mitad la imaginaba. Los conferenciantes de Azores, Madeira, Lisboa y Cabo Verde manipulaban mapas sin cesar y hablaban de las islas encantadas con un encanto inigualable. Al llegar a Barcelona, imaginé que el viaje lo había hecho mi padre, nacionalista catalán que en Madeira se interesaba, no por la Atlántida sino por saber si había movimientos políticos independentistas en la isla. ¿Hay mayor soledad e independencia que la del gran continente desaparecido?
BARTLEBY Y COMPAÑÍA Página de BARTLEBY Y COMPAÑÍA
Contrariamente a lo que se cree, no hablo exactamente en este libro de escritores que dejaron de escribir sino de personas que viven y luego dejan de hacerlo. De fondo, eso sí, el gran enigma de la escritura que parece estar diciéndonos que en la literatura una voz dice que la vida no tiene sentido, pero su timbre profundo es el eco de ese sentido.
DESDE LA CIUDAD NERVIOSA
Libro que nació de la tentación de inventarme una Teoría de la Narrativa para ensamblar Bartleby y compañía con El mal de Montano, que iba a ser mi siguiente libro. Y junto a esa tentación, primeros indicios de una búsqueda de conferencias atípicas en las que la norma habitual sería la mezcla de ensayo, ficción, autobiografía y el género del viaje interior. Al final, lo único que inventé fue ese libro sobre la ciudad nerviosa de Barcelona. Se hace teoría al andar. O como decía Robbe-Grillet: “En realidad, cada novela mía constituye su propia teoría y en un cierto sentido la destruye”.
EL MAL DE MONTANO
El itinerario de un moderno Don Quijote, lanza en ristre contra los abundantes enemigos de la literatura. La historia de una bella fuga mínima, llena de desvíos que llevan al abismo y al vértigo de la escritura y la vida. Un intento más de huir de lo establecido para tratar de crear la belleza extraña de un estilo y decir cosas distintas.
EXTRAÑAS NOTAS DE LABORATORIO
Este libro se publicó en Venezuela a la sombra del premio Rómulo Gallegos y cuenta ya con una segunda edición revisada. Contiene únicamente gran parte de los artículos que durante una larga temporada publiqué mensualmente en la revista Letras Libres.
PARÍS NO SE ACABA NUNCA
Aparentemente, la revisión irónica de los dos años de mi juventud que pasé en París tratando de repetir la experiencia de vida bohemia y literaria del Hemingway de París era una fiesta. En realidad, un intento de darles a mis lectores alguna noticia verdadera sobre mí. Pero todo esto disfrazado bajo la idea de que el libro es un fragmento de la novela de mi vida en el que todo es verdad porque todo está inventado, pues a fin de cuentas un relato autobiográfico es una ficción entre muchas posibles.
AUNQUE NO ENTENDAMOS NADA
Quinta colección de artículos y ensayos literarios, en este caso con destino únicamente a las librerías chilenas y la librería La Central de Barcelona. El texto inicial, el que da título al libro, lo desguacé y reciclé con destino a la novela que comencé a escribir poco después: Doctor Pasavento. En la parte final se incluyen dos textos que aprecio especialmente, lo que espero que les preserve de ser desguazados en un futuro: las palabras dedicadas a Bolaño en la hora de su muerte (Un plato fuerte de la China destruida) y las de aceptación del premio Rómulo Gallegos (Discurso de Caracas).
EL VIENTO LIGERO EN PARMA
Libro publicado en México. Contiene artículos y ensayos literarios sobre Gombrowicz, Silvina Ocampo, Roberto Bolaño, Borges, Robert Walser, Sergio Pitol, entre otros. El último artículo de este libro recoge el texto Breve autobiografía literaria, que se detiene en el apartado dedicado a Aunque no entendamos nada.
DOCTOR PASAVENTO Más DOCTOR PASAVENTO
Un narrador español, que está interesado por la desaparición del sujeto moderno y estudia a fondo la historia de la subjetividad de Montaigne a Blanchot, ve cómo un desconocido lo suplanta ante un taxista en la estación de tren de Santa Justa de Sevilla. Aunque sorprendido, decide aprovechar la circunstancia para no acudir a la Cartuja, donde lo esperaban para un acto cultural con Bernardo Atxaga esa noche. Desaparece en Sevilla con la idea de permanecer oculto como mínimo once días, como hiciera en su momento Agatha Christie, que fue buscada por medio mundo. Espera que, como a la escritora inglesa, lo busquen; pero empieza pronto a sospechar que nadie va a echarlo en falta, que a nadie le interesa la suerte que corra su existencia. Comienza entonces la fuga sin fin del escritor desaparecido…
La novela habla de la desaparición del sujeto en Occidente y del afán de ese sujeto por reaparecer. Creo que esto no es algo que se pueda liquidar en cuatro folios y que más bien requiere un crepúsculo largo. El eje central de ese crepúsculo es la figura de Robert Walser, mi héroe moral desde hace décadas. Admiro de este escritor suizo –precedente obvio de Kafka– la extrema repugnancia que le producía todo tipo de poder y su temprana renuncia a toda esperanza de éxito, de grandeza. Admiro de él también su extraña decisión de querer ser como todo el mundo, cuando en realidad no podía ser igual a nadie, porque no deseaba ser nadie, y eso era algo que sin duda le dificultaba aún más querer ser como todo el mundo. Admiro y envidio esa caligrafía suya que, en el último período de su actividad literaria (cuando se volcó en esos textos de letra minúscula conocidos como microgramas), se fue haciendo cada vez más pequeña hasta llevarlo a sustituir el trazo de la pluma por el del lápiz, porque sentía que éste se encontraba ‘más cerca de la desaparición, del eclipse’. Admiro y envidio su lento pero firme deslizamiento hacia el silencio. En realidad, todo el mundo cree que Doctor Pasavento habla del tema de la desaparición y de la soledad. Es una interpretación aceptable del libro, pero yo diría que de lo que realmente habla mi última novela es de la dificultad de no ser nadie.
EXPLORADORES DEL ABISMO
Este libro contiene hacia el final un relato largo, Porque ella no lo pidió, que sintetiza muy bien mi trabajo actual. Incluso pienso que sirve para responder a quienes me preguntan de qué tratan mis libros. Porque es posible que para entrar en mi obra, el mejor primer paso sea leer ese cuento, donde Sophie Calle tiene una actuación estelar.
Y PASAVENTO YA NO ESTABA
Me escribió el editor de Mansalva -la editorial independiente argentina en la que publica mi amigo Raul Escari, pero también César Aira, Fogwill, Daniel Link y Mario Bellatín entre otros- y me ofreció la posibilidad de reafirmarme como “escritor argentino”. Una propuesta lo suficientemente atractiva y deshonesta como para dejarla pasar. Además, publicar en Mansalva me aseguraba tener en mi trayectoria editorial una portada de libro horrenda, que naturalmente se convertiría en la preferida entre algunos de los más salvajes de mis amigos. Acepté y envié algunos textos especialmente apreciados por mí, entre ellos: Plan para el más allá, Ventanas de la alta madrugada (con su pequeño homenaje a Arlt), Gombrowicz en seis horas y cuarto.
DIETARIO VOLUBLE
1) Leí, no hace mucho, en la biblioteca pública del Bronx fragmentos del Dietario Voluble y la verdad es que, a la vista del público raro que había, elegí uno de los centros del libro, aquel en el que me refiero a los hikikimoris, que suelen normalmente ser jóvenes japoneses, varones la mayoría, que se encierran en una habitación de la casa de sus padres durante periodos de tiempo prolongados, generalmente años. Sienten tristeza y apenas tienen amigos, y la gran mayoría duermen o se tumban a lo largo del día, y ven la televisión o se concentran en el ordenador durante la noche. En Japón les llaman también solteros parásitos. Se calcula que hay un millón de jóvenes hikikomoris en Japón. Un número muy alto de fantasmas tumbados, de ensimismados tristes. Son el futuro que nos espera.
2) Dietario voluble no es exactamente una recopilación de mis textos publicados en los tres últimos años. He manipulado el material procedente de los mismos y añadido textos inéditos, y montado un libro que ha de leerse como un diario en el que me decanto más que nunca por una fórmula que borra las fronteras entre la ficción, el ensayo y la biografía. Un libro en el que los géneros se suceden como estados de ánimo.
3) Me parece que el libro es una guía que permite percibir la arquitectura interna de mi obra. Creo que se muestra ahí, con más claridad que nunca, el modo en que vida, lectura y escritura se entretejen y cristalizan en lo que hago. Hay un diálogo directo con una pluralidad de temas, expuestos además con ese ánimo de conversar. El libro tiene una estructura de sucesivos comentarios, un esqueleto de comentario infinito. Es lo que pasa cuando uno decide comentar el mundo. O lo que es lo mismo: comentar lo que pasa cuando no pasa nada.
4) Me reconozco en aquellos escritores lúcidos que sienten que de algún modo la obra está fundada sobre la nada, que un texto para tener validez debe abrir nuevos caminos, debe tratar de decir lo que aún no se ha dicho. Considero que en una descripción incluso obscena hay siempre un componente moral: la voluntad de decir la verdad. Y encuentro que cuando se usa el lenguaje sólo para fabricar un best-seller hay en ello una cierta inmoralidad, mientras que, en cambio, hay una búsqueda ética en la lucha por crear nuevas formas.
Frigyes Karinthy 5) Aunque estoy continuamente en aeropuertos, el viaje hikikimori alrededor de mi cuarto es una de mis especialidades. Viajo mucho en torno a mi habitación -modalidad deportiva que inauguró Xavier de Maistre- y también por un espacio aún más mínimo, en torno a mi cráneo, un tipo de viaje que patentara Frigyes Karinthy. Pero es cierto que en Dietario voluble aparecen aeropuertos y muchas ciudades. Con esto del viaje interior y exterior ocurre algo parecido a lo que pasa conmigo, que soy el autor del Dietario, pero en la portada aparezco de espaldas, como queriendo indicar que estoy y no estoy en el libro.
6) Barcelona es el centro de alguna de mis diatribas. Barcelona era una ciudad que antes tenía un tejido civil interesante, pero se ha degradado mucho en el plano humano. Ya digo en el libro que aquí a Barcelona viene todo el mundo a cagarse a la calle, y hasta les aplauden. La ciudad se ha vuelto un parque temático y se ha vendido a un turismo muy desgraciado. En mi barrio, por ejemplo, el asunto es de escándalo. La misma idea de barrio ha quedado pulverizada. En los últimos años, todo ha quedado ya definitivamente desmembrado. Las tiendas, por su cercanía con el Parque Güell, han sufrido una grave transformación. La infraestructura de los comercios ha sido sustituida drásticamente por tiendas de “souvenirs” y horribles tiendas del Barça. Los visitantes, todos en calzoncillos. Una catástrofe.
7) Hablo bastante de música y ya digo que considero que Bob Dylan es un genio absoluto. Después, están los demás. Van Morrison, por supuesto. Y Chrissie Hynde. Me encanta cuando canta I shall Be released. Además, me pone de muy buen humor. También me gusta, por raro que parezca, Madonna en Give It 2 Me. Y bueno, siempre estará ahí Be my baby de The Ronettes, que es la canción que más he oído en mi adolescencia y que abre Dietario voluble. En Cataluña, Sisa, Pau Riba, Albert Pla, tres genios locales. Blonde Redhead, Julieta Venegas, Les Rita Mitsouko, The Divine Comedy… la lista es inacabable.
Como puede verse en el libro, he vuelto a ir al cine y me interesan cada día más la arquitectura y la pintura. En arte en estos momentos me atrae Dominique González-Foerster, hoy en día la mejor artista de Francia. En las instalaciones de Dominique me ha fascinado siempre la forma en que conecta literatura y ciudades, películas y hoteles, arquitectura y abismos, geografías mentales y citas de autores, construyendo una cultura apocalíptica de la cita literaria. Dominique, con sus instalaciones, realiza un trabajo que parece conectado a mi escritura, y viceversa. No hay rivalidad posible entre los dos, porque ella instala y yo escribo. Nos compenetramos muy bien. Mejor que con Sophie Calle, desde luego.
DE L’IMPOSTURE EN LITTÉRATURE
La escritora mexicana Guadalupe Nettel tuvo la idea de organizarnos a Jean Echenoz y a mi una imprevista correspondencia por e-mail en torno al tema de la impostura, y yo comencé hablándole a Echenoz del bar El Aviador que, en contra de lo que puede parecer, no es ningún bar de Barcelona inventado, no es ninguna impostura por mi parte. A la edición francesa creo que sucederá la mexicana, que correrá a cargo de la editorial Almaida. Más que de la impostura, en el texto acabamos hablando de las odiosas presentaciones de libros, que son sin duda una forma más de la impostura. Considero que la iniciativa de Guadalupe fue muy estimulante, aunque sólo sea porque logró que por fin dos tímidos recalcitrantes entraran en contacto y se conocieran un poco mejor, gracias sobre todo a haber renunciado en su correspondencia electrónica a cualquier tentación de impostura.

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